Miguel Milá

Barcelona, 1931

Miguel Milá, diseñador pre-industrial e interiorista, inventor y bricoleur, inició su carrera en los años 50 siendo uno de los pioneros de la disciplina en España. Ante la escasez de objetos, medios y materias primas de la época, empezó a diseñar sus propios muebles y lámparas, que no tardó en producir a través de su empresa Tramo (Tra-bajos Mo-lestos), permaneciendo como verdaderos clásicos contemporáneos hasta la actualidad. En 2016, el Ministerio de Educación y Cultura le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Tiene muchos premios ADI (Barcelona), el primer Premio Nacional de Diseño (ex aequo con André Ricard) y ha merecido el Compasso d’Oro de ADI (Milán) a su carrera.

Nacido en el seno de una aristocrática familia catalana muy relacionada con el mundo artístico (su tío Pedro Milá y Camps, encargó a Gaudí la célebre Casa Milá, conocida como La Pedrera), comenzó a trabajar como interiorista en el estudio de arquitectura de su hermano Alfonso y de Federico Correa. Era una época de crisis, a finales de los cincuenta, en que apenas se sabía qué era el diseño industrial. Ante la escasez de objetos, medios y materias primas de la época, pronto empieza a diseñar sus propios muebles y lámparas, que no tarda en producir a través de su empresa, Tramo, montada con dos amigos, los arquitectos F. Ribas Barangé y E. Pérez Ullibarri. Sin saberlo, había encauzado su carrera hacia el diseño industrial. De Tramo ''familiar apócope de ''Trabajos Molestos'' o todo lo que le toca hacer a un hermano pequeño'' surgirán las versiones previas a las famosas lámparas TMC de 1958 y TMM de 1961, ''clásicos intemporales'' que continúan vendiéndose generaciones después. Más adelante fundará su propio estudio de diseño e interiorismo. Participa junto a los diseñadores y arquitectos de la época en las primeras reuniones en Barcelona para promover el diseño e implantar su práctica profesional, derivadas del debate sobre la modernidad arquitectónica y que acabarán en la creación del ADI FAD junto a André Ricard, Antonio de Moragas, Oriol Bohigas, Alexandre Cirici Pellicer, Manel Cases, Rafael Marquina y Ramón Marinel.lo, entre otros. Desde su fundación, esta asociación se dedicará a difundir el diseño español en el extranjero y a conectar a los jóvenes profesionales españoles con el exterior."En realidad soy un diseñador pre-industrial. Me siento más cómodo con aquellos procedimientos técnicos que me permiten corregir errores, experimentar durante el proceso y controlarlo al máximo. De aquí también mi preferencia por materiales nobles, que saben envejecer'', como las lámparas Cesta (1964), de madera; la Manila (1961), de caña; la M68 (1968), de aluminio, o las pantallas de metacrilato o de lino natural de la serie Americana (1963). Tras una etapa que coincide con los excesos de los ochenta, durante la que se dedicó al interiorismo y diseño de exposiciones, retoma el diseño industrial de siempre con un fundamento igualmente racionalista y un lenguaje más actual, ejemplificado por el banco Neoromántico (1995), hoy de presencia habitual en los paisajes urbanos. Le siguieron unos años más tarde, los bancos Neoromántico pata liviana (2000) y el Neoromántico aluminio pata liviana (2002). Miguel Milá ha desempeñado un papel fundamental en la historia del diseño catalán moderno. Su trabajo se ha basado en poner al día la tradición: varias de sus piezas han superado las circunstancias en que se produjeron y mantienen hoy día su validez, "gracias a haber nacido en una época en que se valoraba el rigor y la honestidad", afirma Milá. En 1987 fue reconocido con la primera edición del Premio Nacional de Diseño y en 2008 ha recibido el Compasso D'Oro como reconocimiento a su trayectoria profesional y su contribución a la difusión del diseño español en el extranjero.

Más información: www.miguelmila.com