Un fin de semana sin enchufes (o casi)
Verano 2025
Un reportaje de Jara Varela y Marc Morro.
En el delta del Ebro, entre olivos, pasamos un fin de semana fuera del tiempo, en una casa sin corriente eléctrica, sin distracciones ni artificios, salvo un único enchufe alimentado por energía solar.
Allí, la mirada sensible de Marc Morro y Jara Varela encontró nuestras lámparas de batería en su contexto más crudo. Un entorno austero, casi desnudo, revela la verdadera esencia de lo que tienes delante. Entre cenas largas, conversaciones que se alargan y despertares tranquilos, nuestras lámparas cumplieron su propósito: iluminar sin imponer, acompañar sin interferir.
Esto es un homenaje a la belleza que nace de lo útil. Porque la mejor luz es aquella que llega donde más se necesita.
Un reportaje de Jara Varela y Marc Morro.
Cestita Alubat Naranja
Luz sin ataduras
Todas nuestras lámparas portátiles son diseños concebidos hace décadas, cuando la idea de prescindir del cable ni siquiera se contemplaba. Hoy, la tecnología permite dotarlas de movimiento sin alterar su esencia, e incluso las acerca al propósito original con el que fueron creadas.
En el conjunto se encuentran distintos arquetipos de la iluminación: el globo que envuelve, el candil que guía, la lámpara clásica que acoge, el brazo articulado que enfoca, o la luz filtrada que sugiere más de lo que muestra. Formas esenciales, nacidas de una necesidad concreta y ahora adaptadas a un contexto más flexible.
No buscan llamar la atención. Simplemente están ahí, justo donde se les necesita.
Sylvestrina Blanca
Shiro Batería