A lo largo de siete décadas, Miguel Milá (1931-2024), pionero del diseño industrial español, transformó el panorama mobiliario con propuestas sencillas y sensatas. Su enfoque, que valoraba la naturalidad artesanal sobre la rigidez tecnológica, redefinió la ética de la disciplina. La depuración funcional se convirtió en su sello, un antídoto contra el desperdicio y la afectación que pervive en sus más de 200 piezas atemporales y perdurables, eco de su máxima: «el diseño que no es útil cansa y, además, acaba siendo feo».