Doctor en Arquitectura, catedrático y director de la ETSAB, diseñador industrial, interiorista y editor, Santiago Roqueta fue un impulsor tenaz del buen diseño en Barcelona. Fundador de Snark Design, más tarde integrada en Santa & Cole, defendió una forma de entender el diseño como diálogo entre arte, oficio y utilidad. Su legado se expande entre aulas, objetos y espacios, como figura clave en la construcción de una cultura del diseño en España.
Nacido en Barcelona en 1944, Santiago Roqueta orientó su trayectoria desde la arquitectura hacia el diseño industrial, el interiorismo y la docencia. En 1969 fundó Snark Design, primera editora barcelonesa de diseño, con el propósito de rescatar y difundir piezas de autores como Gerrit Rietveld o Salvador Dalí. Su propio lenguaje, elegante y provocador, fue consolidándose con la publicación de sus diseños en BD Ediciones de Diseño y en medios especializados como On Diseño o Mobelart.
Durante los años setenta y ochenta, Roqueta se sumó al movimiento que transformó la vida nocturna barcelonesa, proyectando locales tan emblemáticos como el restaurante Posa, las salas Zeleste o el Snooker Club, premiado con un FAD en 1985. Su forma de concebir los espacios —como escenarios donde confluyen técnica, arte y experiencia sensorial— conectaba con sus colaboraciones con Gabriel Ordeig y Carles Riart, con quienes compartía una mirada sensible y comprometida.
A lo largo de su vida, Roqueta alternó la práctica del diseño con la pedagogía, impartiendo clases en EINA, ELISAVA y la ETSAB, institución que dirigió entre 1991 y 1994. Desde allí, impulsó junto a Santa & Cole el proyecto editorial Clásicos del Diseño, una colección de libros con voluntad de poner en valor a los maestros del diseño español. El mismo firmó la monografía sobre Antoni de Moragas. A su vez, creó y dirigió másteres pioneros que conectaban diseño, arquitectura y artesanía.
Premiado con el Delta de Plata y con piezas expuestas en el MoMA de Nueva York o el Museu Nacional d’Art de Catalunya, su figura representa una forma generosa y exigente de entender el diseño: como una herramienta cultural, capaz de transformar objetos, espacios y miradas.