Federico Correa & Alfonso Milá. Un espacio imaginado

Decía Federico Correa que para ser arquitecto no era necesario saber dibujar, aunque admitía que a él se le daba francamente bien. Virtuoso de los lápices de colores, tenía una asombrosa facilidad para proyectar en perspectiva cónica en base al proyecto que imaginaba, dando así forma (y color) a su interpretación de la herencia arquitectónica del Movimiento Moderno.

Colecciones

Colección

Bea Sarrias. Bea Sarrias. Arquitectura en color

Colección

Camen Galofré. Libros y memoria

Colección

Carmen Galofré. Fall in New York

Colección

Los esquemas de color de Claudia Valsells

Colección

Federico Correa & Alfonso Milá. Un espacio imaginado

Colección

Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Colección

Retículas. 6 arquetipos