Atypique
Santander, España
Bijou articula el espacio de esta sofisticada panadería de Zooco Estudio en Santander.
Si te preguntas si estás entrando en una panadería o en una galería de arte, es Atypique, un lugar que como su propio nombre indica, desconcierta. Este obrador artesano y café de especialidad ha sido reformado por Zooco Estudio (Miguel Crespo Picot, Javier Guzmán Benito y Sixto Martín Martínez) en la planta baja del Edificio Siboney de Santander. De hecho, la intervención parte de esta ubicación, una joya de la arquitectura del siglo XX de la ciudad, cuyo lenguaje expresionista y art déco contrasta con el entorno historicista de Puerto Chico.
El estudio quiso que la «atipicidad» y el carácter exterior de la construcción impregnasen el interiorismo mediante un diálogo contemporáneo y fluido. En sus 100 m², se reinterpretaron desde dentro hacia fuera las formas y texturas. Así, la arquitectura del edificio: volúmenes cilíndricos, bandas horizontales, ojos de buey, paños de ladrillo rojo combinados con otros enfoscados en gris, se traslada al interior del local. Abundan las líneas curvas, los elementos circulares y una composición fragmentada y orgánica que envuelve al visitante. Una mezcla de sobriedad y elegancia acogedora y humana.
Destaca el uso de materiales naturales y de proximidad, como la pintura de arcilla, el acero inoxidable, la madera y la piedra caliza; esta última es la gran protagonista de la imponente barra central. De carácter brutalista y esculpida en piedra de Cantabria, una caliza escarfilada del municipio de Val de San Vicente, se combina con tonos grises y rojizos que rinden homenaje a los colores del edificio original. La distribución es racional: responde directamente a las necesidades operativas de un obrador artesanal y café, dividiendo con claridad y precisión el área de preparación, la zona de cafetería para degustación y los servicios.
Para dotar de mayor identidad al local, se diseñaron mobiliario e iluminación a medida. En cuanto a la segunda, además de cumplir su función, acompaña transiciones, matiza los límites espaciales y amplifica la sensación de continuidad.
“La luz se convierte en una herramienta narrativa: revela texturas, acentúa formas curvas y acompaña el recorrido del cliente”, dicen los arquitectos. Las luminarias a medida de Zooco se mezclan con Bijou de Antoni Arola, suspendida sobre la mesa de mayor tamaño, situada entre la barra y el obrador artesano. Con su geometría y su rojo puro brillante, añade expresividad al conjunto.