Barcelona fue, en 1992, sede de las Olimpiadas. En este sentido, cabe destacar la importante labor de creación de nuevas instalaciones e infraestructuras urbanas para dar cabida a los que fueron los juegos mejor organizados y más brillantes de la historia.
La revisión urbanística de la Villa Olímpica supuso la apertura de la ciudad al mar. En este entorno privilegiado de la costa barcelonesa, la farola Lampelunas (diseño de J.A. Martínez Lapeña y Elías Torres) destaca como un verdadero árbol de luz. Premio Delta de Oro ADI FAD 1986, se trata de uno de los primeros elementos de iluminación que expresa una preocupación por su incidencia formal en el entorno urbano.
Elías Torres
J.A. Martínez Lapeña