Diseñada por Ricardo Bofill, la nueva Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona es una de las mejores obras de su larga carrera profesional.
La imponente infraestructura llevada a cabo destaca por su amplitud y funcionalidad, y en ella los espacios se interrelacionan de manera clara y ordenada, ofreciendo al visitante una gran facilidad de movimiento. El diseño general, sencillo y minimalista, es el marco ideal para los bancos Nu (diseño de Jordi Henrich y Olga Tarrasó), ubicados en varios de los espacios de la terminal. Los aparcamientos de bicicletas Bicilínea (diseño de Beth Galí) situados en el exterior del terminal se basan también en un diseño de líneas limpias.
Ricardo Bofill