Desde que en los años 90 se planease su reconversión, Puerto Madero se ha convertido en uno de los barrios más modernos de la capital argentina. La antigua zona portuaria ha dado paso a un área con una gran actividad comercial y grandes desarrollos residenciales en forma de edificios en altura. Un proyecto urbanístico que convirtió rápidamente esta zona junto al río en una de las más atractivas de la ciudad, en donde la iluminación urbana corre a cargo de las farolas Lampelunas y Lamparaalta -diseños de J. A. Martínez Lapeña y Elías Torres, y de Beth Galí y Màrius Quintana respectivamente- y el banco Neoromántico de pata clásica, diseño de Miguel Milá, ofrece el merecido descanso al visitante.
Corporación Antiguo Puerto Madero Buenos Aires