En el año 2004, la paisajista Jacqueline Osty y su equipo asumió el reto de concebir un parque ecológico integral; para ello, desde el diseño de sus instalaciones, al futuro mantenimiento de las mismas, pasando por la selección de elementos de mobiliario urbano, debían basarse en un sólo criterio objetivo: su compromiso medioambiental.
El proyecto se realizó bajo criterios de sostenibilidad que hacen que hoy en día el Parc des Batignolles sea autosuficiente en agua y electricidad y tenga un consumo de energía mínimo, dado que el agua se calienta mediante paneles solares y paneles voltaicos proporcionan la energía necesaria para el alumbrado.
Los responsables del proyecto seleccionaron diversos bancos de madera editados por Santa & Cole, por su diseño y por estar acreditados con la certificación FSC (Forest Stewardship Council), que garantiza que la madera empleada ha sido extraída y elaborada con criterios ecológicos, sostenibles y socialmente justos y solidarios.
Jacqueline Osty