El estudio de arquitectura Batlle i Roig fue el encargado de realizar el mayor escenario de esta muestra, un anfiteatro capaz de albergar a más de 6.500 personas. Para este proyecto, diseñaron el banco 108 editado por Santa & Cole, un elemento urbano eminentemente arquitectónico, cuya alineación conforma el graderío del anfiteatro.
Esta construcción aprovecha los cinco metros de desnivel del terreno con la orilla del río Ebro, conectándose al recinto de la Expo a través de una zona arbolada y ofreciendo un espacio ideal para la contemplación de espectáculos.
Enric Batlle, Joan Roig