Miguel Milá recibe el Premio Nacional de la Cultura y las Artes de Cataluña

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Lámpara de pie TMM, una de las piezas más celebradas de Miguel Milá, exquisita demostración de serenidad formal y eficacia funcional

El Presidente de la Generalitat hizo entrega de los premios concedidos por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes

06/10/2010
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El pasado 3 de Julio de 2010 el Presidente de la Generalitat, José Montilla, hizo entrega de los premios concedidos por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes (CoNCA) y que instituyó el Govern en 1982 para honrar a personas y entidades cuyas aportaciones han sido relevantes para la cultura de Cataluña.

Miguel Milá recibió el pasado 3 de julio el premio más importante en el ámbito de la Cultura en Cataluña por su trayectoria profesional y artística en el año en que su primera lámpara, la TMC, cumple 50 años. El jurado, presidido por Francesc Guardans, ha premiado a Miguel Milá por “haber demostrado que el camino hasta la cumbre del diseño lo recorren mejor los objetos que acompañan sin molestar que aquellos que llegan a deslumbrar; que el buen diseño desarrolla la industria, pero nunca olvida la artesanía; que el buen diseño tiene que ver con las buenas ideas y no con la temporalidad de las modas; que tres generaciones pueden compartir, al menos, una misma lámpara, la TMM, y con ello, una misma idea de lo que es el confort; por preocuparse, precisamente, de una cosa invisible pero perceptible como el confort en una era dominada por la imagen”.

Miguel Milá forma parte de la generación que sentó las bases del diseño moderno, creando objetos “con poco diseño”, que recrean la poesía del objeto simple y responden a la necesidad de crear siempre desde el rigor y la honestidad. Primer Premio Nacional de Diseño en 1987, galardonado en seis ocasiones con el Delta de Oro de ADI-FAD y condecorado con la Creu Sant Jordi concedida por la Generalitat, su ampliamente premiada trayectoria se vió culminada al convertirse en el primer diseñador español que recibe un Compasso D’Oro en 2008.

En palabras del propio Milá, reproducidas en una entrevista de este verano pasado, “un premio siempre me ha resultado gratificante, me gusta, me halaga que me premien, es una demostración de afecto que te hacen. Y como decía García Lorca, trabajamos para que nos quieran.”


No hay suficientes premios para agradecerte cada una de las obras que nos has regalado. ¡Gracias Miguel!

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